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Caso de Éxito: Todos los indicadores estaban en verde. El margen estaba en rojo.

1 sept
2 min de lectura

Una empresa industrial había desarrollado durante años una cultura rigurosa de medición.


Cada área contaba con objetivos claros.


Los resultados se revisaban semanalmente.


Los dashboards permitían observar prácticamente toda la operación.


Y el desempeño parecía positivo.


Producción había aumentado su utilización.


Compras conseguía mejores precios.


Ventas cumplía sus cuotas.


Logística mantenía un elevado nivel de entregas.


Los responsables funcionales estaban alcanzando sus objetivos.


Sin embargo, la Dirección General comenzó a detectar una contradicción.


El margen se deterioraba.


El inventario crecía.


El capital de trabajo aumentaba.


Los cambios de programa eran frecuentes.


Y los costos extraordinarios se habían convertido en parte normal de la operación.


La primera reacción


La empresa consideró incorporar nuevos indicadores.


Pero decidió analizar primero cómo los indicadores existentes estaban influyendo en las decisiones.


El resultado fue revelador.


Producción había mejorado utilización mediante lotes mayores.


Compras obtenía descuentos aumentando volúmenes.


Ventas protegía su cuota aceptando pedidos urgentes.


Logística cumplía entregas mediante expedites.


Todos estaban respondiendo correctamente...

a sus indicadores.


El problema era que nadie estaba siendo incentivado a optimizar el resultado completo.


El cambio


La organización no eliminó sus KPIs funcionales.


Los puso en contexto.


Primero definió los resultados empresariales que debían protegerse.


Después identificó qué decisiones interfuncionales tenían mayor impacto sobre esos

resultados.


Finalmente revisó indicadores, incentivos y mecanismos de gobierno.


La pregunta durante las reuniones dejó de ser:

¿Quién incumplió su indicador?


Y pasó a ser:

¿Qué está impidiendo que el sistema produzca el resultado esperado?


Una conversación diferente


Producción comenzó a evaluar eficiencia junto con inventario y capacidad de respuesta.


Compras incorporó impacto total, no solamente precio.


Ventas comenzó a considerar calidad de ingreso y margen.


Logística diferenció cumplimiento estructural de cumplimiento conseguido mediante costos extraordinarios.


Las métricas no desaparecieron.


Cambió la forma de interpretarlas y utilizarlas para decidir.


El resultado


Gradualmente, la organización comenzó a observar menos decisiones contradictorias.


Las reuniones dejaron de convertirse en defensas funcionales.


Los trade-offs se hicieron visibles.


Y la dirección empezó a gestionar el desempeño del negocio como un sistema.


Aprendizaje ejecutivo


Un KPI en verde no demuestra que una decisión creó valor. Solamente demuestra que cumplió aquello que decidimos medir.


La pregunta importante es otra:

¿Nuestros indicadores describen el éxito del negocio o solamente el éxito de cada departamento?

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