La tecnología no corrige una mala forma de operar
- Jorge Uriega

- 6 ago
- 1 min de lectura

La tecnología puede acelerar un proceso.
Puede mostrar un problema.
Puede automatizar una decisión.
Pero no puede determinar por sí sola si ese proceso, ese problema o esa decisión responden a lo que realmente necesita el negocio.
Cuando una organización está desalineada, digitalizarla no elimina sus contradicciones.
Puede hacerlas más visibles.
Y, en algunos casos, mucho más rápidas.
La pregunta no es solamente:
¿Qué tecnología necesitamos?
La pregunta verdaderamente importante es:
¿Qué parte de nuestro funcionamiento está destruyendo valor y por qué seguimos permitiéndolo?




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