Economía Circular 2026: El Fin de la Aspiración, el Inicio de la Obligación Estratégica
- Jorge Uriega

- 13 mar
- 2 Min. de lectura

El año 2025 y lo que va de 2026 marcan un antes y un después. La economía circular ha dejado de ser una meta voluntaria de sostenibilidad para convertirse en un imperativo de negocio apalancado por datos, regulación y mercado. Para empresas de cualquier tamaño e industria, el mensaje es único: adaptarse o quedarse fuera.
1. El Diagnóstico es Crítico: Un Mundo Menos Circular
El Circularity Gap Report 2025 enciende las alarmas: la tasa de circularidad global ha caído por debajo del 7% (6.9%), lo que significa que consumimos recursos vírgenes a un ritmo que nuestra capacidad de reciclaje no puede seguir. Frente a esto, más de 100 países, con un creciente protagonismo del mundo en desarrollo, ya han lanzado hojas de ruta nacionales de economía circular, evidenciando que la voluntad política se está materializando.
2. 2026: El Año de la Regulación Exigente
Este año estamos viendo cómo las promesas se convierten en ley.
En México, la Ley General de Economía Circular (enero 2026) ya establece la responsabilidad extendida del productor y exige trazabilidad y reparabilidad.
En Europa, se acelera la implementación de los Pasaportes Digitales de Productos, que fungirán como un "DNI" del producto para certificar su origen y composición, y se prepara una Circular Economy Act para crear un mercado único de materias primas secundarias.
A nivel global, el Global Circularity Protocol (GCP), lanzado en la COP30, busca armonizar cómo las empresas miden y reportan su desempeño circular, acabando con la ambigüedad y el "greenwashing”.
3. El Mercado se Mueve: Crecimiento y Tecnología
Lejos de ser una carga, la circularidad es un negocio en auge. Se proyecta que el mercado global alcance los 578 mil millones de dólares en 2026, creciendo a un ritmo del 11.6%. Este crecimiento se apoya en tecnologías de monitoreo en tiempo real y cadenas de suministro trazables que convierten los residuos en activos de valor.
¿Qué significa esto para tu empresa?
La transición ya no es una opción. Para las grandes empresas, implica rediseñar productos y asumir la responsabilidad extendida. Para las pymes, la clave estará en las alianzas y en adoptar plataformas compartidas de logística y redes de retorno colectivas que hagan la circularidad viable y rentable.
La pregunta ya no es si tu empresa debe ser circular, sino qué tan rápido puedes integrar la trazabilidad, la reutilización y el ecodiseño en tu modelo de negocio para seguir siendo competitivo en el tablero global.




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