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Del liderazgo Excluyente, al Incluyente: Evite el Liderazgo Sesgado

Por Rafael Gil

Rafael es un profesional experimentado en la integración de tecnología y negocio, con trayectoria desde roles técnicos hasta ejecutivos, de ventas y consultoría, en IBM, Microsoft, Oracle. Actualmente es Business Architect en la firma Innorendering, ayudando a clientes con su Framework de Genética Empresarial.

Resumen Ejecutivo.

En las organizaciones, los líderes suelen operar desde un estilo de comunicación predominante —ya sea orientado a la tarea (analítico, dominante) o a la relación (expresivo, afable). Bajo los marcos del Social Styles y el DISC, este sesgo se convierte en un factor crítico que moldea la cultura empresarial.


La cultura es el espejo del líder. Cuando el líder se limita a un único eje —liderazgo orientado a la tarea/resultado o liderazgo orientado a la relación— restringe el potencial del equipo y erosiona la salud organizacional. Bajo los modelos Social Styles y DISC, este sesgo se manifiesta de dos formas:

1. Liderazgo orientado a la tarea

Estilos predominantes: Analítico/Concienzudo (C) y Emprendedor/Dominante (D).

●      Fortalezas: foco en resultados, disciplina, claridad estratégica.

●      Riesgos: clima laboral rígido, énfasis excesivo en métricas, miedo al error.

●      Consecuencia: equipos eficientes en el corto plazo pero propensos a la renuncia emocional al sentirse invisibles en sus necesidades relacionales.

2. Liderazgo orientado a la relación

Estilos predominantes: Expresivo/Influyente (I) y Afable/Estable (S).

●      Fortalezas: cohesión, motivación, colaboración y empatía.

●      Riesgos: falta de dirección clara, decisiones postergadas, dificultad para sostener estándares.

●      Consecuencia: equipos conectados emocionalmente, pero con riesgo de perder competitividad e innovación por ausencia de tensión productiva.

Las transformaciones fracasan, entonces, no solo por falta de estrategia, sino por un liderazgo excluyente, incapaz de orquestar la riqueza de estilos que un equipo diverso ofrece. Esta falta de integración crea climas tóxicos, donde predomina el miedo, la indiferencia o el exceso de complacencia.

Conclusión Ejecutiva

La trampa del liderazgo sesgado radica en valorar únicamente a quienes piensan y actúan como el líder. Esto genera culturas monocromáticas que excluyen la diversidad de estilos. La clave para la alta dirección no es elegir entre tarea o relación, sino integrar a todos los estilos:

●      D y C para la dirección y la estructura.

●      I y S para la energía emocional y la cohesión.

El verdadero liderazgo estratégico es orquestar la sinergia de los cuatro estilos para construir culturas resilientes, innovadoras y sostenibles.


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